globo     Aunque vivimos inmersos en un gas, el aire que forma la atmósfera, pocas veces reparamos en él. Otro tanto ocurre con la mayoría de los gases que se nos presentan diariamente: el vapor de agua al cocinar, el dióxido de carbono que se forma en la combustión o el butano que sale de la cocina: normalmente no se ven y si uno se fija en ellos, al final se mezclan con el aire y parece que desaparecen. El primer científico que se fijó en los gases, e incluso inventó la palabra gas fue el filósofo belga Van Helmont

    Una vez que se reconocieron los gases como sustancias materiales, se comenzó su estudio sistemático.